El año 1989 marcó un hito en la reconfiguración de la izquierda uruguaya y en la trayectoria política de José Mujica. En ese año, el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros fue formalmente admitido como una agrupación política dentro de la estructura del Frente Amplio. Este reconocimiento abrió la puerta para la creación de un nuevo instrumento político que canalizara la participación electoral de los exguerrilleros y otros sectores de la izquierda radical. Así nació el Movimiento de Participación Popular (MPP).
El MPP fue cofundado por Mujica y otros destacados exmilitantes del MLN-T, pero también aglutinó a otros grupos de la izquierda más radical, como el Partido por la Victoria del Pueblo (PVP), liderado por Hugo Cores, el Movimiento Revolucionario Oriental (MRO) y el Partido Socialista de los Trabajadores (PST). El lema del nuevo movimiento, «Por la liberación nacional y el socialismo», reflejaba la continuidad de sus aspiraciones transformadoras, aunque ahora encauzadas por la vía democrática. Electoralmente, el MPP se identificaría con el número de lista 609.
Es interesante notar que, en sus inicios, no todos los exguerrilleros más emblemáticos, como Julio Marenales, optaron por participar directamente en la contienda electoral. La primera lista del MPP a la Cámara de Diputados fue encabezada por el reconocido abogado laboralista Helios Sarthou. La integración del MPP al Frente Amplio fue una jugada estratégica que le permitió al movimiento insertarse en una estructura política más amplia y con mayor capacidad de convocatoria, al tiempo que aportaba al FA una base militante y un discurso que conectaba con sectores populares y con el legado de las luchas de las décadas anteriores. Sin embargo, esta confluencia inicial no estuvo exenta de tensiones, y algunos de los grupos fundadores del MPP se alejarían posteriormente debido a diferencias políticas sobre el rumbo del movimiento y su relación con el programa histórico de los Tupamaros.