La política exterior durante la presidencia de José Mujica estuvo marcada por un fuerte discurso integracionista y una proyección internacional que trascendió el tamaño y la influencia geopolítica tradicional de Uruguay.
1. Rol en MERCOSUR y UNASUR: Integracionismo y Críticas
Mujica fue un firme y constante defensor de la integración regional, considerando al MERCOSUR, la UNASUR y la CELAC como herramientas necesarias para que América Latina pudiera tener voz y peso en el concierto mundial. Para él, la política exterior era, en esencia, «la política nacional más importante», y abogó reiteradamente por la construcción de una «Patria Grande» latinoamericana, capaz de defender sus intereses comunes y su soberanía.
No obstante su fervor integracionista, Mujica también fue un crítico agudo de las limitaciones y la burocracia que, a su juicio, aquejaban a estos mecanismos regionales. Llegó a expresar públicamente que el MERCOSUR, en su estado de funcionamiento de entonces, «no sirve para nada», y se mostró escéptico sobre la viabilidad del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, principalmente debido al proteccionismo agrícola europeo, en particular el francés. En diversas cumbres de la UNASUR, como la celebrada en Ecuador en 2014 para inaugurar la sede del organismo, Mujica pronunció discursos de fuerte contenido político, llamando a la unidad efectiva de los países latinoamericanos, a la superación de las diferencias ideológicas y a la necesidad de que los pueblos comprendieran la importancia vital de la integración para la supervivencia y el desarrollo en un mundo cada vez más globalizado e interdependiente. En este sentido, llegó a proponer que los presidentes de la región contaran con asesores dedicados exclusiva y permanentemente a los asuntos de la integración. El programa del Frente Amplio para el período 2025-2030, elaborado en años posteriores, incluso mencionaba la intención de que Uruguay se retirara del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), considerado un vestigio de la Guerra Fría.
2. Relaciones con Líderes Regionales y Mundiales
La gestión internacional de Mujica también se caracterizó por una intensa actividad diplomática y por el establecimiento de relaciones, a menudo complejas, con líderes de la región y de las principales potencias mundiales.
- Argentina y Brasil: Consciente de la posición geopolítica de Uruguay entre sus dos grandes vecinos, Mujica sostuvo que su país debía ser «doblemente inteligente» en su relacionamiento. Su relación con la entonces presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, fue particularmente tensa, alcanzando un punto crítico con un comentario despectivo de Mujica («esta vieja es peor que el tuerto») que fue captado por un micrófono abierto y generó un incidente diplomático que lo obligó a disculparse. En contraste, mantuvo una relación mucho más fluida y cercana con el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, a quien consideraba un referente.
- Venezuela: Mujica tuvo una relación de cercanía y admiración con Hugo Chávez, a quien llegó a calificar como «el gobernante más generoso» que había conocido. Sin embargo, tras la muerte de Chávez y el agravamiento de la crisis venezolana bajo el gobierno de Nicolás Maduro, Mujica comenzó a mostrar públicamente sus discrepancias con lo que consideraba «regímenes autoritarios», aunque siempre se opuso a cualquier forma de intervención externa en los asuntos internos de Venezuela, abogando por una solución dialogada y negociada por los propios venezolanos.
- Estados Unidos: En mayo de 2014, Mujica se reunió en la Casa Blanca con el entonces presidente de Estados Unidos, Barack Obama. En dicho encuentro, discutieron temas de cooperación bilateral en áreas como la educación y la lucha contra el tabaquismo. Obama, en sus memorias, recordaría a Mujica como «un hombre de grandísima personalidad» con quien era «divertido sentarse a su lado en las cumbres internacionales». Un gesto humanitario destacado de su gobierno fue la acogida en Uruguay de un grupo de presos liberados de la base de Guantánamo.
- China: En mayo de 2013, Mujica visitó Beijing y se reunió con el presidente chino, Xi Jinping. Durante esta visita, se firmaron siete acuerdos con el objetivo de fortalecer los lazos diplomáticos y comerciales entre ambas naciones, y Mujica expresó el interés de Uruguay en atraer inversiones chinas en infraestructura, educación y telecomunicaciones.
- Rusia: En julio de 2014, en el marco de una cumbre en Brasilia, Mujica se encontró con el presidente ruso, Vladimir Putin. En la agenda de la reunión figuraron temas como la posible participación rusa en el proyecto del puerto de aguas profundas en Rocha y la adquisición por parte de Uruguay de material ferroviario y unidades de defensa marítima de origen ruso.
3. Mediación en Conflictos Regionales
La figura de José Mujica también fue requerida y valorada por su disposición a mediar en conflictos regionales, aportando su particular visión y su capital político.
- Proceso de Paz en Colombia: Mujica apoyó activamente y desde sus inicios el proceso de paz entre el gobierno colombiano y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). Consideró que el inicio de los diálogos había sido un «paso de mucho coraje político» por parte del entonces presidente Juan Manuel Santos. Su experiencia personal como exguerrillero que había transitado hacia la política democrática le otorgaba una perspectiva singular para acompañar este complejo proceso. Más recientemente, también dio su respaldo a la política de «paz total» impulsada por el presidente Gustavo Petro.
- Crisis Venezolana: Ante la agudización de la crisis política y social en Venezuela, Mujica se mostró dispuesto a ofrecer sus buenos oficios para una mediación que permitiera encontrar una salida negociada y pacífica. Abogó por la convocatoria a elecciones con plenas garantías para todas las partes como una forma de evitar una escalada de violencia o una intervención extranjera, que temía podría ser impulsada por Estados Unidos en el marco de tensiones geopolíticas con China.